Con todo mi amor
14 de Febrero, 2026
María Fernanda, hace más de un año que nos conocemos y, entre más te fui tratando, me di cuenta de que tú eras la persona que yo quería en mi vida. Hemos crecido juntos, hemos cambiado y hemos pasado por un millón de situaciones. Sé que a veces soy necio y molesto, y por eso valoro tanto que me tengas paciencia. Hoy, un año después, te elijo y quiero absolutamente todo contigo.
Enamorarme de ti ha sido la cosa más fácil, rápida y divertida que he hecho en mi vida. Me enamoraron tus grandes ojos marrones, tu sonrisa tan resplandeciente que contagia de felicidad y ternura a todos los que la ven, tus adorables cachetitos y esa voz tan calmante que tienes. Pero lo que realmente me atrapó es cómo eres por dentro: eres la mujer más perfecta que Dios ha creado, con un corazón enorme, bondadoso y amable. Admiro cómo te esfuerzas por cumplir tus metas, lo trabajadora que eres y lo noble que es tu alma.
Fer, amo a todo tu ser, tanto lo bueno como lo malo, porque todo eso te hace humana. Estar contigo me transforma, me impulsa a mejorar cada día por ti y a superar cada obstáculo. Tú eres el motor de mi vida y mi paz.
Sé que no soy perfecto. Sé que tampoco soy la persona más apuesta ni la que tiene más dinero, y sé que es muy tarde para ser tu primer amor. Pero espero ser tu amor favorito. Quiero ser el primer niño que te ame como siempre has querido y merecido. El primero que ame tus defectos (que para mí son perfectos), el primero que no te defraude y el que haga lo imposible por arreglar cualquier error cuando estemos peleados. Quiero que sientas el deseo de quedarte conmigo sin que para ti sea un sacrificio; déjame ser el amor más bonito que has tenido, déjame amarte como nadie lo hizo para que sepas lo que es la felicidad.
Nunca dudes de ti, porque no te falta nada. Eres hermosa y pura ante los ojos de Dios y serás igual de hermosa ante los ojos de aquel hombre que Dios preparó para ti, que estoy seguro de que soy yo, porque yo me voy a casar contigo algún día.
Nunca tengo buena suerte, pero qué suerte es tenerte, qué suerte es verte y haberte conocido. Mi amor por ti no es algo que pueda perder, es una parte de mí que te doy libremente, sin condiciones. Si necesitas quedarte toda la noche llorando, estaré a tu lado. Si mañana tienes un mal día, solo dímelo y estaré a tu lado. Si un día piensas que no eres la favorita de alguien, recuerda que yo te escogería hasta con los ojos cerrados.
Te amo, María Fernanda. Gracias por ser tú misma, gracias por todo lo que has sido y por todo lo que seremos juntos. No quiero conocer a alguien más porque no soy capaz de amar a nadie más que no seas tú; nada en mi vida está completo hasta que lo comparto contigo.
Te prometo amarte hasta que tu corazón lo permita.
Tuyo siempre, Dani